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Pantallona

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A Ona le encantan las pantallas. Tanto, que aunque su madre le explica que no es bueno utilizarlas todos los días sin medida, ella encuentra la solución perfecta: ¡verlas a escondidas! Hasta que un día ocurre algo completamente inesperado… Ona se convierte en Pantallona.

Pantallona, de María José Tello, es un álbum ilustrado para hablar con los más pequeños sobre pantallas, límites y hábitos digitales a través del humor y la fantasía.

Una historia recomendada a partir de 4 años que puede ayudarnos a abrir conversaciones en casa o en el aula sobre cómo encontrar un equilibrio entre la tecnología y todo aquello que ocurre fuera de ella.

SKU: 9791399003864 Categorías: , Etiquetas: , , Editorial:

Descripción

Pantallona

A Ona le gustan mucho las pantallas.

Su madre intenta explicarle que no es bueno estar mirándolas todos los días sin medida, pero Ona tiene otros planes. Cuando quiere seguir utilizándolas, simplemente se esconde para que nadie la vea.

Parece una estrategia perfecta.

Hasta que un día sucede algo que no esperaba: Ona se convierte en una pantalla.

Así comienza Pantallona, de María José Tello e ilustrado por Patricia Herreruela, un álbum ilustrado que utiliza la fantasía y el humor para acercar a los más pequeños una realidad muy presente en su vida cotidiana: nuestra relación con las pantallas.

Cuando apagar la pantalla cuesta

«Cinco minutos más».

Muchas familias reconocerán esa negociación.

Televisión, móvil, tableta, videojuegos o vídeos pueden resultar especialmente atractivos para los niños y el momento de terminar puede convertirse en una situación complicada.

La historia de Ona parte de algo fácilmente reconocible: le gustan tanto las pantallas que no quiere renunciar a ellas cuando su madre establece un límite.

Y cuando el adulto dice que no, Ona encuentra otra alternativa: utilizarlas a escondidas.

De Ona a Pantallona

La historia lleva esa fascinación hasta una situación completamente fantástica.

Ona termina convirtiéndose en aquello que ocupa tanto su atención: una pantalla.

Esta transformación permite representar de una manera visual y exagerada lo que sucede cuando algo empieza a ocupar demasiado espacio en nuestro día a día.

Para los niños funciona como una aventura fantástica. Para los adultos, puede convertirse en una oportunidad para iniciar una conversación sin necesidad de comenzar directamente con una prohibición o un sermón.

No se trata de decir que toda tecnología es mala

Las pantallas forman parte de la vida actual.

Las utilizamos para comunicarnos, aprender, trabajar, entretenernos y crear. Los niños también crecerán rodeados de ellas.

Por eso el valor educativo de una historia como Pantallona puede estar en utilizarla para hablar de equilibrio y hábitos, no en presentar cualquier contacto con la tecnología como algo negativo.

La pregunta puede dejar de ser simplemente «¿pantallas sí o no?» para convertirse en otras mucho más interesantes: ¿cuándo las utilizamos?, ¿durante cuánto tiempo?, ¿qué dejamos de hacer cuando no queremos apagarlas?, ¿qué normas tenemos en casa?

Los límites también necesitan una explicación

En la historia, la madre de Ona intenta establecer un límite y explicarle que no es bueno utilizar las pantallas constantemente.

Sin embargo, Ona decide saltárselo a escondidas.

Esta situación puede servir como punto de partida para hablar sobre por qué existen determinadas normas familiares.

Cuando los niños comprenden progresivamente el motivo de un límite, podemos avanzar desde el simple «porque lo digo yo» hacia una educación en la que también aprendan a reconocer qué hábitos les ayudan a cuidarse.

¿Qué hacemos cuando termina el tiempo de pantalla?

A veces apagar una pantalla resulta difícil no solo por lo atractiva que es, sino porque después aparece una pregunta muy sencilla:

¿Y ahora qué hago?

Jugar, dibujar, construir, leer, salir al parque, inventar historias, conversar, aburrirse durante un rato o simplemente observar lo que tenemos alrededor son experiencias que también necesitan disponer de espacio dentro del día.

A partir de la historia podemos conversar con los niños sobre todas aquellas cosas que les gusta hacer cuando no están delante de una pantalla.

No como castigo por dejar la tecnología, sino como descubrimiento de otras posibilidades.

Aprender a detenerse

Una parte importante de la autonomía consiste en aprender progresivamente a reconocer cuándo debemos parar algo que nos gusta.

Y eso no siempre resulta sencillo, tampoco para los adultos.

Por eso los límites externos cumplen una función importante durante la infancia mientras se van construyendo habilidades de autorregulación.

Pantallona puede servir para hablar precisamente de ese proceso: disfrutar de algo no significa necesariamente poder hacerlo siempre o durante todo el tiempo que queramos.

Cuando hacemos algo a escondidas

La historia introduce además un elemento interesante: Ona sabe que existe un límite y decide ocultarse para continuar utilizando las pantallas.

Esto permite ampliar la conversación más allá de la tecnología.

¿Por qué escondemos algunas cosas? ¿Qué sentimos cuando sabemos que estamos saltándonos un acuerdo? ¿Qué podríamos hacer si una norma nos enfada o no la entendemos?

No es necesario convertir estas preguntas en un interrogatorio después de leer el cuento.

Pueden aparecer de forma natural a partir de aquello que le ocurre a la protagonista.

Hablar de pantallas sin empezar por una discusión

Una de las ventajas del álbum ilustrado es que permite colocar cierta distancia entre el niño y el problema.

No estamos hablando inicialmente de cuánto tiempo pasa nuestro hijo o nuestro alumno con una tableta.

Estamos hablando de Ona.

Podemos preguntarnos qué le ocurre, por qué toma determinadas decisiones y qué podría hacer de otra manera.

Esa distancia que ofrece la ficción puede facilitar conversaciones sobre situaciones que, planteadas directamente, quizá generarían rechazo o una respuesta defensiva.

En casa y también en el aula

Aunque la situación inicial ocurre dentro del ámbito familiar, el tema puede trabajarse también en contextos educativos.

Las pantallas forman parte de la realidad cotidiana de los niños y hablar sobre ellas es también una forma de comenzar a construir educación digital desde edades tempranas.

El cuento puede utilizarse como punto de partida para conversar sobre hábitos, actividades cotidianas, normas familiares, ocio, equilibrio y diferentes formas de utilizar nuestro tiempo.

Cada familia y cada aula podrá adaptar la conversación a la edad y realidad de los niños.

¿Conseguirá volver a ser Ona?

La transformación en Pantallona plantea el gran problema de la historia.

Ona tendrá que descubrir si puede volver a ser ella misma y qué puede aprender de todo lo que le ha ocurrido.

El cuento utiliza así una consecuencia fantástica para acercar a los pequeños un tema completamente cotidiano.

Sin estadísticas, explicaciones técnicas ni discursos dirigidos a adultos.

Primero tenemos una historia.

Después podemos aprovecharla para conversar.

Una historia para construir hábitos, no miedo a la tecnología

El objetivo al trabajar un cuento sobre pantallas no tiene por qué ser conseguir que los niños las perciban como algo peligroso.

Podemos utilizarlo para algo mucho más útil: empezar a construir una relación consciente con ellas.

Entender que hay momentos para utilizarlas y momentos para apagarlas. Que podemos disfrutarlas sin permitir que ocupen todo nuestro tiempo. Y que fuera de una pantalla siguen existiendo juegos, personas, lugares e historias que merece la pena descubrir.

Pantallona convierte una preocupación muy actual de familias y docentes en una historia fantástica y cercana que permite empezar a hablar sobre ella desde la infancia.

¿Por qué nos gusta?

  • Aborda un tema muy presente en la vida cotidiana de las familias: el uso de pantallas.
  • Utiliza fantasía y humor para acercarlo a los más pequeños.
  • Permite hablar sobre límites sin comenzar directamente desde la prohibición.
  • Puede servir como punto de partida para conversar sobre hábitos digitales.
  • Ayuda a reflexionar sobre el equilibrio entre tecnología y otras actividades.
  • Permite hablar sobre qué ocurre cuando cuesta dejar una actividad que nos gusta.
  • Introduce la importancia de respetar acuerdos y límites familiares.
  • Puede utilizarse tanto en casa como en el aula.
  • Favorece conversaciones sobre autonomía y autorregulación adaptadas a la infancia.
  • Permite comenzar a trabajar educación digital desde edades tempranas.
  • Está recomendado a partir de 4 años.

Ficha técnica

Título: Pantallona
Autora: María José Tello
Ilustradora: Patricia Herreruela
Editorial: Excellence Editorial
Colección: Infantil
Idioma: Castellano
Páginas: 36
Encuadernación: Tapa dura
Fecha de publicación: Septiembre de 2025
Edad recomendada: A partir de 4 años
EAN / ISBN: 9791399003864

Materias

  • Álbum ilustrado
  • Pantallas
  • Tecnología
  • Educación digital
  • Hábitos digitales
  • Límites
  • Autorregulación
  • Familia
  • Emociones
  • Autonomía
Pantallona
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