Envío gratuito a partir de 55€ (Península).

Esa cosa pegajosa

16.90€ IVA inc.

Todo empieza con un chicle pegado en el zapato del elefante Ginés. Su amigo ratón intenta ayudarle, pero esa cosa pegajosa termina después en el trasero del chimpancé Rigoberto, en la lengua de un camaleón y, poco a poco, en casi todos los habitantes de la selva.

Esa cosa pegajosa, de María Márquez e ilustrado por Bea Enríquez, es un divertidísimo cuento rimado y acumulativo sobre cuidado del medio ambiente, cooperación, empatía y resolución de problemas.

Una historia llena de animales, humor y situaciones disparatadas para descubrir que nuestros residuos no desaparecen por arte de magia y que cuidar los espacios que compartimos también depende de nuestras pequeñas decisiones.

Categorías: , Editorial:

Descripción

Esa cosa pegajosa

El elefante Ginés sale a dar su paseo matutino cuando, de repente, descubre algo pegado a su zapato. No sabe muy bien qué es, pero pronto queda claro que aquello no piensa soltarse fácilmente.

Su amigo ratón consigue ayudarle, aunque el alivio dura poco. Esa misma cosa pegajosa aparece después en el trasero del chimpancé Rigoberto, más tarde en la lengua de un camaleón y termina recorriendo la selva de animal en animal.

Lo que empezó como un simple chicle tirado en el suelo acaba convirtiéndose en un problema para todos.

Esa cosa pegajosa, escrito por María Márquez Ruiz e ilustrado por Bea Enríquez, utiliza humor, rima y una estructura acumulativa para hablar de medioambiente, cooperación y responsabilidad compartida.

Un problema que no desaparece porque lo quitemos de delante

Cuando Ginés consigue librarse del chicle podría parecer que el problema se ha terminado.

Pero no es así. Simplemente ha pasado a otra parte.

Esta idea sencilla resulta muy potente para hablar con los niños sobre residuos y cuidado del entorno: aquello que tiramos al suelo no desaparece. Sigue ahí y puede terminar afectando a otras personas, animales o espacios.

Del zapato de Ginés a toda la selva

El chicle empieza pegándose a un solo personaje, pero poco a poco va involucrando a muchos más.

La estructura acumulativa permite visualizar cómo una pequeña acción puede generar consecuencias que se extienden mucho más allá de quien la inició.

Cuando un residuo se convierte en problema colectivo

Canica Books presenta el cuento como una historia sobre protección del medioambiente.

El conflicto no nace porque los animales hayan hecho algo mal, sino porque alguien dejó un residuo donde no debía estar. A partir de ahí, todos tienen que enfrentarse a sus consecuencias.

Cuidar los espacios que compartimos

Parques, calles, patios, playas y bosques son lugares que muchas personas y animales utilizan.

Mantenerlos limpios no es solamente una cuestión estética. Los residuos pueden afectar a quienes viven o pasan por ellos.

Esa cosa pegajosa convierte esta idea en algo visual y muy fácil de comprender.

Un chicle no es tan pequeño como parece

Por tamaño, un chicle puede parecer insignificante.

Pero cuando termina pegado en una pata, una pluma o la lengua de un animal, deja de parecerlo.

El cuento permite conectar una conducta cotidiana con sus posibles consecuencias sin necesidad de utilizar explicaciones alarmistas.

Medioambiente desde una situación concreta

Hablar de contaminación puede resultar demasiado abstracto para los más pequeños.

Un chicle tirado en el suelo, en cambio, es algo que pueden reconocer.

Esta concreción convierte el álbum en un buen punto de partida para introducir hábitos sencillos relacionados con residuos y cuidado del entorno.

¿Dónde debería ir esa cosa pegajosa?

Después de la lectura podemos hacer una pregunta muy simple: si el chicle no debería estar en el suelo, ¿dónde tendría que haber terminado?

A partir de ahí pueden aparecer conversaciones sobre papeleras, residuos y responsabilidad.

Una selva llena de animales distintos

Elefantes, chimpancés, pingüinos, camaleones y otros animales forman parte del recorrido del chicle.

La variedad de personajes aporta mucho ritmo a la historia y permite trabajar también reconocimiento de animales, diferencias físicas y hábitats.

Diversidad sin convertirla en discurso

Canica Books señala la diversidad y el reconocimiento de diferencias individuales entre los valores del libro.

Cada animal es distinto y cada uno vive el problema de una manera diferente. Sin necesidad de explicarlo directamente, la historia muestra cómo un mismo obstáculo afecta de forma diferente según quién lo encuentre.

Ayudarnos unos a otros

Cuando un personaje queda atrapado por el chicle, otros intentan liberarlo.

La ayuda aparece así como una acción concreta, no como una moraleja abstracta.

Esto permite hablar de compañerismo y cooperación desde situaciones visibles dentro del propio relato.

Cuando ayudar una vez no es suficiente

Los personajes consiguen resolver cada situación inmediata, pero el chicle continúa circulando.

Eso introduce una idea interesante: resolver solo la consecuencia más cercana puede no ser suficiente si no entendemos la causa del problema.

Resolver el origen del problema

Si el chicle sigue pasando de un animal a otro, quizá la verdadera solución no consiste únicamente en despegarlo cada vez.

Necesitamos pensar qué hacer para que deje de volver.

Esta estructura favorece la reflexión y permite trabajar resolución de problemas de forma muy natural.

Pensar antes de actuar

Canica Books destaca expresamente la reflexión antes de actuar.

Cuando algo nos molesta queremos librarnos de ello cuanto antes, pero una solución apresurada puede trasladar el problema a otra persona.

El cuento permite observar exactamente eso.

¿Qué haríamos nosotros?

Antes de llegar al desenlace podemos parar y preguntar qué solución propondrían los niños.

¿Cómo conseguirían que el chicle dejara de ir pasando de animal en animal?

Las respuestas pueden dar lugar a conversaciones muy creativas.

Resolver problemas de forma colectiva

Llega un momento en el que el problema deja de pertenecer a un solo personaje.

Eso hace necesario escuchar diferentes ideas y buscar una solución compartida.

La editorial relaciona el cuento con la toma de decisiones de forma asamblearia, algo especialmente interesante para el aula.

Decidir juntos

Una asamblea permite que diferentes personas puedan expresar su opinión antes de llegar a una decisión.

La situación del cuento puede utilizarse para simular esa dinámica: cada grupo propone qué hacer con el chicle y después se comparan las posibilidades.

Creatividad frente a los conflictos

No siempre existe una respuesta evidente.

Resolver problemas implica imaginar, probar y valorar consecuencias.

Esa cosa pegajosa permite desarrollar esta capacidad sin abandonar en ningún momento el humor.

Una historia rimada

El cuento está construido con rima, algo que aporta musicalidad y favorece la lectura en voz alta.

Los niños pueden empezar a anticipar palabras y sonidos conforme se familiarizan con la historia.

Una retahíla que va creciendo

La estructura acumulativa hace que cada nuevo animal se incorpore a una cadena cada vez más absurda.

Este tipo de relato funciona especialmente bien en grupo porque los pequeños pueden recordar quién apareció antes y anticipar qué podría ocurrir después.

Memoria y secuenciación

Después de leer podemos intentar reconstruir el recorrido del chicle.

¿Primero se pegó a Ginés o a Rigoberto? ¿Quién apareció después?

Recordar el orden ayuda a trabajar comprensión y memoria narrativa.

Animales, lenguaje y humor

La diversidad de personajes permite también jugar con vocabulario.

Podemos describir cómo es cada animal, qué parte de su cuerpo termina afectada o inventar nuevas situaciones en las que el chicle continúe viajando.

Inventar el siguiente desastre

¿Qué pasaría si el chicle llegara a una jirafa? ¿A un cocodrilo? ¿A un flamenco?

Crear nuevas escenas prolonga el cuento y favorece expresión oral e imaginación.

Humor escatológico sin perder el mensaje

La historia juega con traseros, lenguas y situaciones bastante absurdas.

Ese tipo de humor conecta muy bien con los pequeños y evita que el mensaje ambiental se convierta en un discurso demasiado solemne.

Primero nos reímos. Después podemos pensar qué provocó todo el lío.

El medioambiente no es un tema lejano

A veces pensamos en cuidar el planeta como algo relacionado únicamente con grandes problemas.

Pero también empieza con decisiones cotidianas: dónde dejamos un residuo, cómo cuidamos un parque o qué hacemos con aquello que ya no necesitamos.

Pequeñas acciones, consecuencias grandes

El viaje del chicle muestra precisamente cómo una acción aparentemente insignificante puede afectar a muchos.

Esta relación causa-efecto permite acercar la educación ambiental de una forma concreta y comprensible.

Flora y fauna

Canica Books vincula el cuento con el ODS 15, relacionado con vida y ecosistemas terrestres.

En el aula podemos utilizar la historia como puerta de entrada para investigar animales, selvas o consecuencias de la basura sobre la fauna.

También podemos hablar de reciclaje

Aunque un chicle no sea el ejemplo más sencillo para explicar clasificación de residuos, el cuento puede introducir una conversación más amplia sobre qué hacemos con nuestra basura.

Podemos observar diferentes residuos cotidianos y pensar dónde deberían depositarse.

Diferenciar reutilizar, reciclar y tirar correctamente

A medida que los niños crecen podemos ampliar la conversación.

No todo lo que desechamos puede reciclarse de la misma manera, pero sí podemos aprender algo básico: ningún residuo debería terminar abandonado en la naturaleza.

Una lectura muy útil para Educación Infantil

Humor, repetición, animales y una estructura clara hacen que funcione muy bien con niños pequeños.

Además, ofrece posibilidades para trabajar lenguaje, convivencia, ciencias y medioambiente a partir de una única historia.

También en primeros cursos de Primaria

Con alumnado algo mayor podemos profundizar más.

¿Qué consecuencias puede tener la basura para los animales? ¿Cuánto tarda en desaparecer un residuo? ¿Qué podemos hacer en nuestro entorno?

El cuento puede convertirse en inicio de un proyecto más amplio.

Del libro al patio del colegio

Después de la lectura podemos observar nuestro entorno cercano.

¿Hay residuos en el patio? ¿Disponemos de papeleras suficientes? ¿Qué podríamos mejorar?

De esta forma la historia deja de ser únicamente ficción y puede impulsar pequeñas acciones reales.

Trabajar los ODS desde algo cotidiano

Canica Books relaciona Esa cosa pegajosa con los ODS 10, 13, 15, 16 y 17.

Para niños pequeños no es necesario trabajar estas siglas directamente. Podemos traducirlas a ideas comprensibles: cuidar animales, proteger nuestro entorno, colaborar y buscar soluciones juntos.

La colaboración como parte de la solución

Cada personaje aporta algo al problema y a su posible solución.

Esto permite mostrar que los retos colectivos no siempre pueden solucionarse individualmente.

Cuidar el planeta también es convivir

Medioambiente y convivencia están más relacionados de lo que parece.

Aquello que dejamos en un espacio compartido afecta a otros. Cuidarlo es también una forma de respeto.

Una historia que no necesita dar un sermón

Uno de sus mayores aciertos es que el mensaje ambiental aparece integrado en una situación completamente absurda.

Los niños siguen el recorrido del chicle porque quieren saber qué animal será el siguiente y cómo terminará todo.

El aprendizaje aparece después, casi sin que nos demos cuenta.

Una cosa pegajosa y un problema enorme

Lo que comienza pegado al zapato de Ginés termina recorriendo prácticamente toda la selva.

Esa cosa pegajosa demuestra con muchísimo humor que la basura que abandonamos no desaparece simplemente porque dejemos de verla.

Una historia rimada y acumulativa para reír, anticipar, colaborar y descubrir que cuidar nuestro entorno empieza por pequeñas decisiones cotidianas.

¿Por qué nos gusta?

  • Aborda el cuidado del medioambiente desde el humor.
  • Ayuda a comprender que los residuos abandonados pueden afectar a otros.
  • Introduce responsabilidad ambiental desde una situación cotidiana.
  • Trabaja colaboración y ayuda entre compañeros.
  • Favorece empatía y reconocimiento de diferencias.
  • Permite hablar de resolución creativa de problemas.
  • Introduce toma de decisiones conjunta y asamblearia.
  • Favorece reflexión antes de actuar.
  • Está escrito en rima.
  • Utiliza una estructura acumulativa y de retahíla.
  • Trabaja memoria, secuenciación y lenguaje.
  • Permite iniciar proyectos sobre animales y ecosistemas.
  • Tiene muchas posibilidades en Educación Infantil.
  • Canica Books lo relaciona con los ODS 10, 13, 15, 16 y 17.
  • Está escrito por María Márquez e ilustrado por Bea Enríquez.

Ficha técnica

Título: Esa cosa pegajosa
Autora: María Márquez Ruiz
Ilustradora: Bea Enríquez
Editorial: Canica Books
Idioma: Castellano
Páginas: 44
Encuadernación: Tapa dura / cartoné
Formato: 23 × 20 cm
Peso: 450 g
Año de publicación: 2023
Edad recomendada: A partir de 4 años
EAN / ISBN: 9788412420739
PVP: 16,90 €

Materias

  • Álbum ilustrado
  • Medioambiente
  • Cuidado del planeta
  • Residuos
  • Basura
  • Animales
  • Selva
  • Cooperación
  • Compañerismo
  • Empatía
  • Diversidad
  • Resolución de problemas
  • Creatividad
  • Toma de decisiones
  • Rimas
  • Retahílas
  • Historias acumulativas
  • Humor
  • Educación Infantil
Esa cosa pegajosa
Esa cosa pegajosa
16.90€ IVA inc.