Bienvenido, señor Malestar (tapa dura)
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Desde que nació su hermana María, Max se siente diferente. Está contento de tener una hermana, pero también triste, enfadado y especialmente molesto con sus padres. Ni siquiera él sabe muy bien qué le ocurre.
Entonces aparece el señor Malestar, un pequeño duende dispuesto a ayudar a toda la familia a descubrir qué hay detrás de esas emociones y a volver a conectar.
Bienvenido, señor Malestar, de Míriam Tirado y Joan Turu, es un cuento para acompañar los celos ante la llegada de un hermano o hermana, validar las emociones que aparecen y ayudar a los niños a comprender que sentir celos no significa querer menos al nuevo bebé.
Descripción
Bienvenido, señor Malestar (tapa dura)
Desde que nació su hermana María, Max está extraño. Quiere a la pequeña y también está contento de tenerla en la familia, pero al mismo tiempo se siente triste, se enfada con facilidad y parece especialmente molesto con sus padres. Algo ha cambiado dentro de él y todavía no sabe cómo explicarlo.
Su madre tampoco termina de entender qué está ocurriendo. Tener dos hijos es una experiencia nueva para ella y la situación empieza a resultar cada vez más difícil para todos. Entonces, de repente, aparece el señor Malestar, un curioso duende con sombrero y maletín que les ayudará a mirar aquello que sienten, descubrir qué hay detrás de ese malestar y encontrar la forma de conectar de nuevo.
Cuando llega un hermano y todo cambia
El nacimiento de un bebé transforma la vida de toda la familia, pero para el hermano mayor el cambio puede resultar especialmente intenso. De repente tiene que compartir tiempos, espacios y una atención adulta que hasta ese momento podía haber sentido como exclusivamente suya.
Además, estas emociones pueden convivir con la alegría. Un niño puede querer muchísimo a su nuevo hermano y, al mismo tiempo, echar de menos cómo era su vida antes de que llegara. Bienvenido, señor Malestar parte precisamente de esa aparente contradicción para mostrar que ambos sentimientos pueden existir a la vez.
Sentir celos no significa querer menos
A veces interpretamos los celos como una señal de rechazo hacia el nuevo bebé. Sin embargo, detrás de ellos pueden existir inseguridad, necesidad de atención o miedo a perder el lugar que el niño sentía que ocupaba dentro de su familia.
La propia Míriam Tirado plantea los celos como una emoción válida que puede proporcionarnos información sobre aquello que necesita el niño. En lugar de intentar hacerla desaparecer rápidamente, podemos observarla y preguntarnos qué está expresando a través de ella.
¿Qué me está pasando?
Max sabe que algo ocurre, pero no consigue identificarlo. Esa experiencia resulta muy reconocible durante la infancia: sentir un enorme malestar sin disponer todavía de las palabras necesarias para explicar de dónde viene.
Poner nombre a las emociones es un aprendizaje progresivo. Los cuentos pueden ayudar porque permiten observar primero lo que le sucede a un personaje y, desde esa distancia, empezar después a reconocer situaciones parecidas en nuestra propia experiencia.
El señor Malestar llama a la puerta
El personaje que da título al cuento transforma una sensación difícil de explicar en algo que los niños pueden imaginar. El malestar deja de ser únicamente una experiencia interna y adquiere una forma con la que resulta más sencillo relacionarse.
Y su propio nombre contiene una parte importante del mensaje del libro: bienvenido. La propuesta no consiste en expulsar inmediatamente aquello que resulta desagradable, sino en permitir que aparezca, observarlo y descubrir qué necesita contarnos.
Las emociones incómodas también tienen un lugar
Nos resulta sencillo aceptar la alegría, la ilusión o el entusiasmo, pero solemos sentir mayor urgencia por eliminar emociones como los celos, la rabia o la tristeza. Sin embargo, que una emoción resulte desagradable no significa que sea incorrecta.
Podemos acompañar al niño sin juzgar lo que siente y, al mismo tiempo, establecer límites respecto a determinados comportamientos. Sentir celos es válido; hacer daño al hermano porque sentimos celos necesita ser detenido y acompañado.
El miedo a dejar de ser importante
La llegada de un bebé puede despertar preguntas que el niño quizá nunca formule directamente: «¿Me seguirán queriendo igual?», «¿por qué están siempre con el bebé?» o «¿sigo siendo importante para ellos?».
Muchas conductas que aparecen durante esta etapa pueden entenderse mejor cuando observamos las necesidades que hay detrás. Buscar momentos de atención individual, mantener determinadas rutinas y recordar al niño que continúa teniendo un lugar propio puede ayudarle a sentirse más seguro durante la transición.
Cuando el enfado se dirige hacia los padres
En la historia, Max no solamente experimenta emociones hacia su nueva hermana; también se enfada mucho con sus padres. Esto resulta especialmente interesante porque evita reducir los celos a una simple rivalidad entre hermanos.
El niño puede percibir que son los adultos quienes ahora tienen menos tiempo, quienes interrumpen un juego para atender al bebé o quienes modifican rutinas que antes eran diferentes. Poder expresar también ese enfado forma parte del proceso de adaptación.
Los adultos también necesitan adaptarse
La madre de Max se siente confundida porque tener dos hijos también es nuevo para ella. Este detalle amplía la mirada del cuento: el cambio no afecta únicamente al hermano mayor, sino que obliga a toda la familia a encontrar un nuevo equilibrio.
Los adultos pueden sentirse cansados, desbordados o preocupados por no conseguir atender a todos como querrían. Reconocer esa dificultad permite abandonar la expectativa de que la adaptación debería ser inmediata y comprender que la nueva dinámica familiar necesita tiempo.
No exigir que sea «el hermano mayor»
Con la llegada de un bebé pueden aparecer frases como «tú ya eres mayor» o «tienes que entenderlo porque tu hermana es pequeña». Aunque algunas responsabilidades cambien con la edad, pedir constantemente al hermano mayor que renuncie a sus necesidades puede aumentar la sensación de pérdida.
Ser mayor no significa dejar de necesitar atención, contacto o ayuda. El niño continúa teniendo derecho a sentirse pequeño en determinados momentos y a comprobar que sus padres siguen disponibles para él.
Cuando aparecen comportamientos que no esperábamos
Los celos no siempre se expresan diciendo «estoy celoso». Pueden aparecer enfados frecuentes, mayor demanda de atención, conductas que parecían superadas o provocaciones dirigidas hacia los adultos o el nuevo hermano.
La autora explica que estos comportamientos pueden estar relacionados con el malestar que genera la inseguridad. Mirar qué necesidad puede existir detrás de la conducta no significa permitir cualquier comportamiento, sino comprender mejor desde dónde acompañarlo.
Conectar antes de intentar corregir
Cuando una familia atraviesa una etapa de conflictos constantes resulta fácil quedar atrapada en correcciones, órdenes y reproches. Sin embargo, un niño que está buscando confirmar que continúa siendo importante puede necesitar precisamente recuperar momentos de conexión.
El señor Malestar ayuda a los personajes a detectar aquello que está ocurriendo y a acercarse de nuevo. Esa idea convierte el cuento en algo más que una historia sobre celos: también habla sobre cómo reparar la conexión familiar cuando las emociones difíciles empiezan a ocupar demasiado espacio.
Tiempo exclusivo para cada hijo
Con dos o más niños en casa no siempre resulta posible repartir exactamente el mismo tiempo, y tampoco tiene por qué ser ese el objetivo. Las necesidades cambian según la edad y las circunstancias.
Sin embargo, pequeños momentos de atención individual pueden resultar especialmente valiosos para el hermano mayor después de la llegada del bebé. No necesitan ser grandes planes: jugar juntos unos minutos, leer un cuento o disponer de un momento en el que pueda sentir que tiene la atención del adulto puede ayudar a reforzar su seguridad.
Prepararse antes de que nazca el bebé
Aunque el cuento comienza cuando María ya ha nacido, también puede leerse durante el embarazo. Anticipar que con la llegada de un hermano pueden aparecer emociones diferentes permite construir una expectativa más realista.
Podemos explicar que quizá habrá momentos muy bonitos y otros más difíciles, y que cualquiera de esas emociones podrá hablarse. De esta forma evitamos transmitir la idea de que el niño debería estar permanentemente feliz por convertirse en hermano mayor.
Una lectura para hermanos mayores y familias
Bienvenido, señor Malestar puede resultar especialmente útil cuando los adultos detectan cambios de comportamiento después del nacimiento de un hermano. La historia de Max proporciona una referencia externa que permite hablar sobre la situación sin comenzar directamente con preguntas sobre lo que el niño está haciendo mal.
Podemos preguntarnos qué siente Max, por qué creemos que está enfadado o qué necesita de sus padres. Si el niño quiere establecer paralelismos con su propia experiencia, la conversación aparecerá de una manera mucho más natural.
También podemos sentir dos cosas a la vez
Una de las ideas más valiosas que permite trabajar la historia es la coexistencia de emociones. Max puede estar contento por tener una hermana y sentirse mal por todos los cambios que su llegada ha provocado.
Comprender esta ambivalencia ayuda a evitar sentimientos de culpa. No tenemos que elegir entre querer a alguien o echar de menos cómo eran las cosas antes; ambas experiencias pueden convivir mientras aprendemos a adaptarnos a una nueva realidad.
De dos a tres, de tres a cuatro…
Aunque la historia presenta específicamente el nacimiento de una hermana, el conflicto puede resultar reconocible en muchas familias que están incorporando un nuevo miembro. Cada nacimiento modifica relaciones que ya existían y obliga a reorganizar tiempos y dinámicas.
Por eso el cuento no necesita limitarse exclusivamente al paso de hijo único a hermano mayor. También puede abrir conversaciones cuando llega un segundo, tercer o posterior hermano y alguno de los niños experimenta dificultades para encontrar su nuevo lugar.
Una nueva edición en formato grande
Este ISBN corresponde a la edición en tapa dura publicada en 2026, con 36 páginas y un formato de 24 × 27 cm. Es importante diferenciarla de la edición anterior de Bienvenido, señor Malestar, publicada originalmente en 2020 en un formato más pequeño.
La nueva edición permite disfrutar las ilustraciones de Joan Turu en mayor tamaño y mantiene la historia de Max, María y el señor Malestar como eje para acompañar los celos y la adaptación familiar tras la llegada de un nuevo bebé.
Dar la bienvenida también al malestar
No podemos garantizar a un niño que nunca sentirá celos, igual que no podemos evitar que experimente tristeza, rabia o miedo. Lo que sí podemos hacer es ofrecerle un espacio donde esas emociones puedan existir sin poner en duda el amor que sentimos por él.
Bienvenido, señor Malestar invita precisamente a dejar de luchar contra aquello que sentimos para empezar a escucharlo. Una historia de Míriam Tirado y Joan Turu para comprender los celos, acompañar al hermano mayor y ayudar a toda la familia a volver a encontrarse después de uno de los grandes cambios de la infancia.
¿Por qué nos gusta?
- Aborda específicamente los celos ante la llegada de un hermano o hermana.
- Normaliza que el niño pueda querer al bebé y sentir malestar al mismo tiempo.
- Ayuda a comprender qué necesidades pueden existir detrás de los celos.
- Valida las emociones desagradables sin justificar conductas que puedan hacer daño.
- Permite hablar sobre el miedo a perder atención o el lugar dentro de la familia.
- Tiene en cuenta también las emociones y dificultades de los adultos.
- Ayuda a poner palabras a sentimientos que los niños todavía pueden tener dificultades para identificar.
- El señor Malestar convierte una experiencia abstracta en un personaje comprensible.
- Puede utilizarse durante el embarazo o después del nacimiento del hermano.
- Favorece conversaciones sobre conexión, seguridad y pertenencia familiar.
- Está escrito por Míriam Tirado e ilustrado por Joan Turu.
- Esta edición presenta el cuento en tapa dura y formato grande.
Ficha técnica
Título: Bienvenido, señor Malestar
Autora: Míriam Tirado
Ilustrador: Joan Turu
Editorial: Carambuco Ediciones
Colección: Calita
Idioma: Castellano
Páginas: 36
Encuadernación: Tapa dura
Formato: 24 × 27 cm
Peso: 420 g
Año de publicación: 2026
Edad recomendada: A partir de 4 años
EAN / ISBN: 9788410252554
Materias
- Álbum ilustrado
- Celos
- Celos entre hermanos
- Hermanos
- Llegada de un bebé
- Familia
- Crianza
- Rabia
- Enfado
- Inseguridad
- Educación emocional
- Vínculo familiar
- Adaptación a los cambios
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