Envío gratuito a partir de 55€ (Península).

¡Oferta!

Soñando escuelas

El precio original era: 15.00€.El precio actual es: 14.25€. IVA inc.

¿Qué recuerda un niño de su paso por la escuela? Quizá no recuerde todas las actividades ni todos los contenidos, pero sí muchas de las personas, palabras, miradas y experiencias que le hicieron sentir que allí tenía un lugar.

En Soñando escuelas, el maestro Manu Velasco reflexiona sobre la escuela desde quienes le dan vida: alumnado, docentes, familias y todas las personas que forman parte de la comunidad educativa.

Un libro para docentes que quieren escuchar más, acompañar mejor y construir escuelas donde aprender importe, pero donde también importe cómo se siente cada niño mientras aprende.

Hay existencias

Categorías: , Editorial:

Descripción

Soñando escuelas

Cuando pensamos en nuestra etapa escolar probablemente no recordemos cada ejercicio que hicimos, cada página que estudiamos ni todas las explicaciones que escuchamos. Sin embargo, algunas personas, palabras, gestos y momentos pueden permanecer con nosotros durante toda la vida.

La escuela también se construye con esos recuerdos.

En Soñando escuelas, Manu Velasco dirige la mirada hacia la vida que ocurre cada día dentro de los centros educativos: lo que sienten, aprenden y comparten alumnos, docentes, familias y todas las personas que hacen posible la escuela.

Una reflexión sobre la educación que invita a imaginar centros donde cada niño cuente y donde el aprendizaje conviva con la emoción, la escucha, el cuidado y las relaciones humanas.

Una escuela es mucho más que aquello que se enseña

En el colegio se aprende a leer, escribir, calcular, investigar y comprender progresivamente el mundo. Pero al mismo tiempo ocurren muchas otras cosas.

Se construyen amistades, aparecen conflictos, se descubren capacidades, se atraviesan inseguridades y encontramos adultos cuyas palabras pueden influir en la percepción que desarrollamos sobre nosotros mismos.

Por eso pensar en educación significa también pensar en todo aquello que sucede alrededor del aprendizaje académico.

Soñando escuelas pone el foco precisamente en esa vida auténtica de las aulas y en las personas que la construyen cada día.

Cada niño necesita sentir que cuenta

En una clase podemos tener veinte, veinticinco o treinta alumnos, pero ninguno debería sentirse simplemente como uno más de una lista.

Cada niño llega al aula con una historia, unas capacidades, unas dificultades, unos intereses y una manera particular de relacionarse con el aprendizaje y con los demás.

La propuesta de Manu Velasco invita a recuperar esa mirada individual dentro de una realidad necesariamente colectiva.

No significa poder ofrecer siempre una respuesta completamente personalizada a cada necesidad, sino conservar algo esencial incluso cuando el día a día resulta complicado: seguir viendo a la persona que tenemos delante.

Escuchar también forma parte de educar

En la escuela hablamos mucho.

Explicamos, preguntamos, corregimos, damos instrucciones y evaluamos. Sin embargo, una parte importante de la relación educativa ocurre también cuando somos nosotros quienes escuchamos.

Escuchar permite conocer mejor qué está ocurriendo detrás de determinadas conductas, descubrir intereses que pueden convertirse en oportunidades de aprendizaje y comprender preocupaciones que quizá no aparecen en ninguna prueba académica.

Manu Velasco propone una escuela que aprende a escuchar más para poder acompañar mejor.

Lo emocional no está separado del aprendizaje

Los niños no dejan sus emociones en la puerta antes de entrar al aula.

Aprenden mientras están ilusionados, preocupados, enfadados, cansados, inseguros o emocionados. Lo que ocurre dentro y fuera de la escuela puede influir en la manera en que participan, se relacionan y afrontan aquello que se les propone.

Reconocer esa dimensión emocional no significa sustituir el aprendizaje por bienestar ni convertir al docente en terapeuta. Significa comprender que enseñamos a personas y que aprender también ocurre dentro de una relación.

Una escuela que cuida puede seguir siendo exigente, estimular el esfuerzo y plantear retos, pero intenta hacerlo sin olvidar a quien tiene delante.

La escuela también la construyen las familias

La educación no ocurre únicamente entre docentes y alumnos.

Las familias forman parte de la experiencia escolar y la relación que construyen con el centro puede influir enormemente en cómo se viven determinadas situaciones.

Soñando escuelas incorpora esa mirada amplia sobre la comunidad educativa, entendiendo la escuela como un espacio sostenido por muchas personas que comparten una responsabilidad alrededor de la infancia.

Cuando familia y escuela consiguen escucharse y reconocerse como parte de un mismo proceso, aumentan las posibilidades de acompañar mejor a los pequeños.

También necesitamos cuidar a quienes educan

Una escuela que cuida a sus alumnos necesita personas capaces de cuidar, pero los docentes también son personas.

La educación implica esfuerzo, responsabilidad, relaciones complejas, decisiones constantes y una enorme carga emocional. Por eso imaginar una escuela más humana no debería significar simplemente añadir nuevas responsabilidades sobre los hombros del profesorado.

También implica pensar en relaciones profesionales, equipos, colaboración y culturas escolares donde quienes acompañan a los alumnos puedan sentirse acompañados.

La escuela que soñamos se construye entre todos.

Una comunidad educativa, no una suma de personas

Docentes, alumnado, familias, equipos directivos y el resto de profesionales que trabajan en un centro pueden compartir edificio sin necesariamente construir comunidad.

Construir comunidad requiere relaciones, objetivos compartidos y la sensación de que cada persona contribuye de alguna manera a aquello que ocurre.

Esta mirada permite entender que mejorar una escuela no depende únicamente de encontrar una metodología nueva o incorporar una determinada herramienta.

A veces la transformación empieza en cuestiones aparentemente mucho más sencillas: cómo nos hablamos, cómo recibimos a alguien, cómo resolvemos un conflicto, cómo escuchamos una propuesta o cómo conseguimos que una persona sienta que pertenece.

La huella que dejamos

Probablemente todos recordamos algún docente.

Puede que no sepamos reproducir exactamente aquello que nos enseñó, pero recordamos cómo nos hacía sentir. Quizá confió en nosotros cuando todavía no lo hacíamos, consiguió despertar una curiosidad que desconocíamos o simplemente estuvo presente en un momento en el que necesitábamos que alguien nos mirara.

Esa dimensión de la educación resulta difícil de medir, pero forma parte de la experiencia escolar.

Las palabras, expectativas y miradas de los adultos pueden dejar huella. Esto supone una enorme responsabilidad, pero también una de las posibilidades más bonitas de la profesión docente.

Soñar una escuela diferente sin dejar de mirar la escuela real

Imaginar otra escuela no significa negar sus dificultades.

Las aulas tienen ratios, currículos, evaluaciones, burocracia, conflictos, falta de tiempo y situaciones familiares y personales muy diversas. Cualquier reflexión educativa necesita convivir con esa realidad.

Pero aceptar las dificultades tampoco significa renunciar a preguntarnos qué escuela queremos construir.

Soñando escuelas nace precisamente de esa invitación: observar la escuela que tenemos y mantener abierta la posibilidad de transformarla desde aquello que hacemos cada día.

Una lectura para recuperar el sentido de educar

En un momento en el que buena parte del debate educativo gira alrededor de metodologías, tecnología, resultados y herramientas, este libro dirige la atención hacia una pregunta anterior:

¿Qué clase de escuela queremos que recuerden nuestros alumnos?

Una escuela puede dejar huella por muchas razones. Manu Velasco propone construirla desde la escucha, el acompañamiento, el cuidado y la confianza en las posibilidades de cada alumno.

Porque quizá innovar en educación no siempre empiece incorporando algo nuevo. A veces empieza recuperando aquello que nunca deberíamos haber dejado en segundo plano: las personas.

¿Por qué nos gusta?

  • Reflexiona sobre la escuela desde una perspectiva humana y cercana.
  • Pone al alumnado y sus necesidades en el centro de la reflexión educativa.
  • Da importancia a la escucha y al acompañamiento dentro del aula.
  • Integra aprendizaje y dimensión emocional sin presentarlos como elementos separados.
  • Amplía la mirada hacia toda la comunidad educativa.
  • Incluye a alumnado, docentes, familias y al resto de profesionales que sostienen la escuela.
  • Invita a reflexionar sobre la huella que pueden dejar las palabras, gestos y expectativas de los adultos.
  • Defiende una escuela donde cada niño pueda sentirse visto y valorado.
  • No centra la transformación educativa únicamente en metodologías o herramientas.
  • Invita a imaginar una escuela diferente partiendo de la realidad cotidiana de las aulas.
  • Puede resultar especialmente interesante para docentes y estudiantes de Educación.
  • Está escrito por Manu Velasco desde su trayectoria como maestro.

Ficha técnica

Título: Soñando escuelas
Autor: Manu Velasco
Editorial: Mensajero
Colección: Educación y Aprendizaje
Número de colección: 34
Idioma: Castellano
Páginas: 192
Encuadernación: Rústica / tapa blanda
Formato: 15 × 22,5 cm
Edición: 1.ª edición
Año de edición: 2025
EAN / ISBN: 9788427150324
Público: Docentes, profesionales de la educación, estudiantes y familias interesadas en educación

Materias

  • Educación
  • Pedagogía
  • Psicología de la educación
  • Escuela
  • Docencia
  • Comunidad educativa
  • Educación emocional
  • Acompañamiento educativo
  • Relación docente-alumno
  • Convivencia escolar
  • Familias y escuela
  • Innovación educativa
  • Formación docente

Información adicional

Dimensiones230 × 150 mm

Valoraciones

No hay valoraciones aún.

Sé el primero en valorar “Soñando escuelas”

Soñando-escuelas
Soñando escuelas
El precio original era: 15.00€.El precio actual es: 14.25€. IVA inc.