¡GRACIAS!
15.00€ IVA inc.
El señor Dido no parece demasiado contento con nada. Su boca dibuja siempre un arco hacia abajo… hasta que un personaje inesperado aparece una mañana y consigue poner su mundo patas arriba.
¡Gracias!, de Carmen Gil e ilustrado por Valentí Gubianas, es un álbum ilustrado sobre gratitud, optimismo y la capacidad de apreciar aquello bueno que forma parte de nuestra vida cotidiana.
Una historia para descubrir con los niños que agradecer es mucho más que aprender a decir «gracias»: también significa detenernos, mirar a nuestro alrededor y reconocer aquello que merece ser valorado.
Descripción
¡Gracias!
El señor Dido no sabe demasiado sobre gratitud.
Quizá por eso su boca dibuja siempre un arco hacia abajo y parece que le cuesta encontrar motivos para mirar la vida de otra manera.
Hasta que una mañana un personaje inesperado se cruza en su camino y lo pone todo patas arriba.
¡Gracias!, escrito por Carmen Gil e ilustrado por Valentí Gubianas, es un álbum ilustrado que nos invita a descubrir cómo el agradecimiento puede cambiar nuestra manera de observar aquello que nos ocurre y a las personas que forman parte de nuestra vida.
Dar las gracias y sentir gratitud no son exactamente lo mismo
Desde pequeños enseñamos a los niños a decir «por favor» y «gracias».
Son fórmulas importantes de cortesía y convivencia, pero la gratitud puede ir mucho más allá.
Podemos pronunciar «gracias» automáticamente cuando alguien nos entrega algo sin detenernos realmente a pensar qué significa.
Cultivar el agradecimiento implica también aprender a reconocer aquello que recibimos, apreciar los pequeños gestos y prestar atención a aspectos positivos que fácilmente podemos dar por hechos.
Ese es el territorio que permite explorar este cuento.
El señor Dido y su manera de mirar
El protagonista parece haberse acostumbrado a observar la realidad desde un lugar poco optimista.
Pero algo sucede cuando un personaje inesperado aparece en su camino.
Este encuentro permite que la historia avance hacia una transformación en la manera en que Dido observa su día a día.
Y ahí encontramos una idea interesante para trabajar con los niños: muchas veces las cosas que tenemos alrededor continúan siendo las mismas, pero podemos aprender a prestar atención a aspectos que antes pasábamos por alto.
Aprender a valorar lo cotidiano
Cuando hablamos de agradecimiento podemos pensar inmediatamente en grandes acontecimientos.
Sin embargo, buena parte de aquello que podemos valorar está formado por pequeñas cosas.
Una persona que nos ayuda. Alguien que comparte algo con nosotros. Un momento divertido. Un gesto de cariño. Una conversación. Algo que hemos conseguido. Un lugar en el que nos sentimos bien.
El cuento puede convertirse en un punto de partida para ayudar a los niños a identificar esos pequeños elementos de su propia vida cotidiana.
Gratitud no significa estar contentos todo el tiempo
Este matiz es importante cuando trabajamos educación emocional.
Aprender a agradecer no significa que tengamos que sentirnos felices constantemente ni que debamos ignorar aquello que nos enfada, preocupa o entristece.
Podemos estar teniendo un día difícil y, al mismo tiempo, reconocer algo que agradecemos.
Las emociones desagradables también necesitan espacio.
La gratitud no tiene por qué sustituirlas; puede convivir con ellas.
Mirar también aquello que sí está
Cuando algo sale mal, nuestra atención puede quedarse atrapada precisamente en eso que no ha funcionado.
Nos ocurre a niños y adultos.
Practicar el agradecimiento puede ayudarnos a ampliar esa mirada.
No se trata de fingir que el problema no existe, sino de evitar que sea lo único que somos capaces de ver.
Junto a aquello que nos preocupa también pueden existir personas, experiencias y pequeños momentos que merecen nuestra atención.
Agradecer a los demás
La gratitud también tiene una dimensión interpersonal.
Cuando alguien hace algo por nosotros y somos capaces de reconocerlo, estamos poniendo en valor su gesto.
Podemos agradecer una ayuda, el tiempo que alguien nos dedica, algo que comparte con nosotros o simplemente su compañía.
Esto convierte ¡Gracias! en un cuento interesante también para hablar de convivencia, empatía y relaciones con otras personas.
No todo agradecimiento necesita un regalo
Los niños pueden asociar fácilmente «dar las gracias» con recibir algo material.
Pero existen muchas otras cosas que podemos agradecer.
Podemos agradecer que alguien nos escuche.
Que un compañero nos ayude.
Que alguien nos espere.
Que nuestra familia comparta tiempo con nosotros.
Que un amigo nos haga reír.
Ampliar el significado del agradecimiento ayuda a desplazar la atención desde lo que tenemos hacia lo que vivimos y compartimos.
Una oportunidad para detenernos
Nuestro día a día suele avanzar muy deprisa.
Terminamos una actividad y empezamos la siguiente. Conseguimos algo y rápidamente pensamos en otra cosa.
Detenernos durante unos segundos para reconocer algo positivo puede parecer un gesto pequeño.
Precisamente por eso un álbum ilustrado puede convertirse en una buena herramienta: la historia crea un momento compartido desde el que podemos parar, observar y conversar.
¿Por qué estás agradecido hoy?
Después de conocer al señor Dido podemos llevar la conversación hacia nuestra propia realidad.
¿Qué ha ocurrido hoy que te haya gustado?
¿Alguien ha hecho algo bonito por ti?
¿Has ayudado tú a otra persona?
¿Qué tienes cerca que normalmente no recuerdas valorar?
No necesitamos convertir estas preguntas en una actividad obligatoria ni buscar grandes respuestas.
Un niño puede estar agradecido porque ha jugado con su mejor amigo, porque alguien le ha preparado su comida favorita o porque esta tarde podrá estar con sus abuelos.
Todo eso también cuenta.
La gratitud en el aula
¡Gracias! puede tener también un recorrido interesante en Educación Infantil y primeros cursos de Primaria.
La lectura puede utilizarse para iniciar conversaciones sobre aquello que valoramos de nuestra clase, nuestros compañeros o las personas que nos ayudan cada día.
También permite visibilizar pequeños gestos de convivencia que pueden pasar desapercibidos.
Compartir material, ayudar a recoger, explicar algo a un compañero, esperar a alguien o preocuparse por cómo está otra persona son acciones sencillas que construyen comunidad.
Valorar sin comparar
Agradecer aquello que tenemos no necesita compararse con lo que tienen los demás.
No hace falta decir a un niño que debería sentirse afortunado porque «otros tienen menos».
Podemos ayudarle a valorar su propia realidad sin utilizar las dificultades ajenas como herramienta para provocar agradecimiento.
La gratitud puede nacer de observar y reconocer, no de sentir culpa.
Una palabra pequeña con mucho significado
«Gracias» ocupa apenas unas letras.
Pero detrás puede esconderse algo mucho mayor.
Reconocer que alguien ha pensado en nosotros. Valorar un momento. Prestar atención a algo que normalmente damos por hecho. Expresar a otra persona que aquello que ha hecho nos importa.
¡Gracias! transforma esta pequeña palabra en una historia desde la que hablar con los niños sobre cómo miramos nuestro día a día.
Porque aprender a agradecer no consiste simplemente en recordar una fórmula de buena educación.
También consiste en aprender a reconocer aquello que merece ser valorado.
¿Por qué nos gusta?
- Aborda la gratitud desde una historia accesible para los niños.
- Permite diferenciar entre decir «gracias» por cortesía y sentir agradecimiento.
- Invita a prestar atención a pequeños aspectos positivos de la vida cotidiana.
- Puede servir para hablar sobre optimismo sin negar las emociones desagradables.
- Favorece conversaciones sobre empatía y convivencia.
- Permite poner en valor gestos cotidianos de otras personas.
- Ayuda a ampliar el agradecimiento más allá de recibir objetos o regalos.
- Puede utilizarse tanto en familia como en el aula.
- Ofrece posibilidades para trabajar la gratitud en Educación Infantil y Primaria.
- Evita que el agradecimiento tenga que surgir de compararnos con quienes tienen menos.
- Está escrito por Carmen Gil e ilustrado por Valentí Gubianas.
Ficha técnica
Título: ¡Gracias!
Autora: Carmen Gil
Ilustrador: Valentí Gubianas
Editorial: Excellence Editorial
Colección: Infantil
Idioma: Castellano
Páginas: 36
Encuadernación: Tapa dura
Formato: 23 × 27 cm
Año de publicación: 2023
Edad recomendada: A partir de 6 años
EAN / ISBN: 9788412611083
Materias
- Álbum ilustrado
- Gratitud
- Agradecimiento
- Educación emocional
- Optimismo
- Empatía
- Autoestima
- Convivencia
- Valores
- Relaciones personales
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