Tengo un volcán (Edición especial libro + figura)
25.00€ IVA inc.
Alba tiene un volcán dentro que se enciende cuando se enfada. Una noche, el Hada de los Volcanes le enseñará una herramienta para comprender mejor su rabia y recuperar poco a poco la calma.
Esta edición especial de Tengo un volcán incluye el cuento y una figura del Hada de los Volcanes, permitiendo que el personaje salga de la historia y acompañe a los niños también después de la lectura.
Un pack de Míriam Tirado y Joan Turu para acercarse a la rabia, los enfados y la regulación emocional de una manera sencilla, visual y cercana.
Descripción
Tengo un volcán. Edición especial libro + figura
Alba tiene un volcán en su interior, aproximadamente entre el ombligo y las costillas. Cuando algo la enfada, ese volcán comienza a calentarse hasta que llega un momento en el que explota. Entonces la rabia parece ocuparlo todo y Alba se siente desbordada por aquello que está ocurriendo dentro de ella.
Una noche aparecerá el Hada de los Volcanes y le enseñará una herramienta para acompañar esos momentos de enfado. Esta edición especial da además un paso fuera de las páginas: junto al cuento se incluye una figura del Hada de los Volcanes, para que el personaje que ayuda a Alba pueda acompañar también a los pequeños lectores.
Un cuento para poner imagen a la rabia
La rabia puede resultar difícil de explicar, especialmente durante los primeros años. La metáfora del volcán transforma esa experiencia emocional en una imagen que los niños pueden comprender: algo empieza a calentarse dentro de nosotros, aumenta de intensidad y, si continúa creciendo, puede terminar explotando.
Este lenguaje permite hablar sobre el enfado sin convertirlo en una etiqueta sobre el niño. Sentir una emoción intensa no significa ser «malo» o «portarse mal siempre»; significa estar atravesando una situación para la que todavía estamos desarrollando herramientas.
Aprender a reconocer cuándo se enciende el volcán
Antes de una explosión de rabia suelen aparecer señales. Podemos notar tensión en el cuerpo, calor, cambios en la respiración, ganas de gritar o una creciente dificultad para escuchar aquello que ocurre a nuestro alrededor. Cada persona puede experimentar esas señales de una manera diferente.
La imagen del volcán puede ayudarnos a observar ese proceso y hablar sobre él cuando estamos tranquilos. Podemos preguntarnos qué cosas hacen que nuestro volcán se caliente, cómo sabemos que está empezando a encenderse y qué podríamos necesitar en ese momento.
La respiración como una herramienta
En la historia, el Hada de los Volcanes enseña a Alba un recurso relacionado con la respiración consciente para ayudarla cuando aparece la rabia. El objetivo no es negar el enfado ni conseguir que aquello que lo ha provocado deje de importar, sino aprender una estrategia que pueda contribuir a reducir su intensidad.
Practicar este tipo de herramientas en momentos de calma puede facilitar que los niños las conozcan antes de necesitarlas. Con el tiempo podrán descubrir qué estrategias les resultan útiles y aprender que la regulación emocional es un proceso que se construye poco a poco.
El Hada de los Volcanes sale del cuento
Lo que diferencia esta edición de otras versiones de Tengo un volcán es la figura incluida en el pack. Carambuco parte precisamente de la idea de que, después del éxito del cuento, el hada pueda «salir» de sus páginas y llegar hasta los niños que la necesiten.
La figura permite que un personaje que el niño acaba de conocer en la historia tenga también presencia física después de cerrar el libro. Esto abre posibilidades para que familias y docentes la integren, si lo desean, en sus propias conversaciones y rutinas relacionadas con las emociones.
Del personaje al mundo real
Los personajes de los cuentos pueden convertirse en referencias muy poderosas durante la infancia. A veces resulta más sencillo recordar lo que hizo Alba o aquello que enseñó el hada que recuperar una explicación abstracta sobre regulación emocional.
La figura puede reforzar precisamente esa conexión entre la historia y la experiencia cotidiana. Podemos utilizarla como recordatorio del cuento o simplemente dejar que forme parte del juego del niño, sin necesidad de convertir cada interacción con ella en una actividad dirigida.
Sentir rabia está permitido
Uno de los aprendizajes que podemos extraer de Tengo un volcán es que la rabia forma parte de nuestra vida emocional. Puede aparecer cuando algo nos frustra, cuando recibimos un límite, cuando sentimos que una situación es injusta o cuando aquello que queríamos no ocurre como esperábamos.
El objetivo no debería ser conseguir que los niños nunca vuelvan a enfadarse. Necesitan aprender progresivamente a reconocer esa emoción, expresarla y descubrir qué pueden hacer para atravesarla sin hacerse daño ni hacer daño a otras personas.
Validar la emoción y mantener los límites
Comprender que un niño está muy enfadado no significa permitir cualquier comportamiento. Podemos validar aquello que siente y, al mismo tiempo, mantener límites claros respecto a lo que puede hacer.
Decir «entiendo que estés enfadado» puede convivir con «no voy a dejar que pegues». Esta distinción permite que el niño aprenda que todas sus emociones pueden ser escuchadas, aunque algunas conductas necesiten ser detenidas.
Practicar antes de la erupción
Cuando un niño está completamente desbordado puede resultarle difícil escuchar instrucciones, recordar una estrategia o responder a preguntas. Por eso los momentos tranquilos son especialmente interesantes para conocer herramientas de regulación y hablar sobre lo que ocurre cuando aparece la rabia.
La lectura compartida proporciona precisamente uno de esos espacios. Podemos conocer primero el volcán de Alba y, desde cierta distancia emocional, empezar a hablar después sobre nuestros propios volcanes.
Una figura que puede acompañar la conversación
Al incluir físicamente al Hada de los Volcanes, este pack permite prolongar el vínculo con la historia. Después de leer el cuento podemos recordar al personaje cuando hablemos sobre aquello que sentimos, siempre respetando que cada familia o docente encuentre la forma de utilizarlo que mejor encaje con sus niños.
La figura no sustituye el acompañamiento del adulto ni convierte el cuento en una solución automática para las rabietas. Su valor está en proporcionar un elemento reconocible relacionado con una historia y un lenguaje emocional que el niño ya conoce.
Un recurso interesante para el aula
Los enfados y la frustración aparecen de manera natural en la convivencia escolar. Esperar un turno, perder un juego, compartir materiales, recibir un límite, equivocarse o resolver un conflicto con un compañero son situaciones en las que un pequeño volcán puede empezar a calentarse.
El cuento puede utilizarse para crear un lenguaje compartido en el grupo y hablar sobre qué sentimos cuando nos enfadamos. La figura añade además un elemento tangible que el docente puede incorporar a ese trabajo si considera que resulta útil para su aula.
Cada niño necesita descubrir sus herramientas
La respiración es la estrategia que aprende Alba, pero eso no significa que tenga que funcionar exactamente igual para todos los niños. Algunas personas encontrarán en ella un recurso muy útil, mientras que otras necesitarán movimiento, distancia, acompañamiento u otras estrategias para recuperar la calma.
Esta idea adquiere todavía más sentido al relacionar el cuento con Tengo un volcán y no quiero respirar, donde Míriam Tirado amplía posteriormente el universo del hada presentando a un niño al que respirar no le ayuda cuando está muy enfadado. Ambas historias permiten entender que podemos disponer de diferentes herramientas y aprender cuáles nos ayudan en cada momento.
Una edición diferente de Tengo un volcán
Es importante distinguir este pack de la edición en gran formato de Tengo un volcán. Esta edición especial contiene el cuento en un formato más pequeño, de 17,5 × 22 cm y 28 páginas, y su principal elemento diferenciador es que viene acompañado de la figura del Hada de los Volcanes.
La edición de álbum ilustrado en tapa dura que también existe actualmente tiene un formato mayor y 36 páginas. Por tanto, no estamos simplemente ante dos ejemplares iguales con diferente presentación, sino ante dos productos con características editoriales distintas.
Una propuesta especialmente atractiva para quienes ya conocen al hada
La figura puede resultar especialmente interesante para niños que ya conocen la historia o para familias que quieren presentar el cuento acompañado desde el principio por su personaje más reconocible. También puede tener sentido como regalo por el componente físico añadido al libro.
En una librería especializada en educación, este tipo de edición ofrece además una posibilidad diferente frente al álbum convencional: mantener la historia como elemento central y añadir un personaje tangible que puede continuar presente en casa o en el aula después de la lectura.
Comprender nuestro propio volcán
Alba no consigue que la rabia desaparezca para siempre. Lo que empieza a adquirir es algo mucho más útil: una forma de comprender qué está ocurriendo dentro de ella y una primera herramienta para responder cuando la emoción aumenta de intensidad.
Tengo un volcán. Edición especial libro + figura combina esa conocida historia de Míriam Tirado y Joan Turu con la presencia física del Hada de los Volcanes. Una propuesta para acercarse a los enfados desde la lectura y permitir que uno de sus personajes más importantes continúe acompañando a los niños cuando el cuento termina.
¿Por qué nos gusta?
- Incluye el cuento Tengo un volcán y la figura del Hada de los Volcanes.
- Utiliza la metáfora del volcán para hacer más comprensible la rabia.
- Ayuda a hablar sobre enfados y rabietas con los niños.
- Introduce la respiración consciente como una herramienta de regulación.
- Permite reconocer que la rabia es una emoción y no una característica del niño.
- Facilita conversaciones sobre las señales que aparecen antes de una explosión emocional.
- La figura permite mantener un vínculo físico con el personaje después de la lectura.
- Puede utilizarse tanto en familia como en contextos educativos.
- Resulta especialmente interesante como regalo o para niños que conectan con el personaje.
- Se complementa con otros títulos del universo del Hada de los Volcanes.
- Está escrito por Míriam Tirado e ilustrado por Joan Turu.
Ficha técnica
Título: Tengo un volcán
Edición: Especial libro + figura del Hada de los Volcanes
Autora: Míriam Tirado
Ilustrador: Joan Turu
Editorial: Carambuco Ediciones
Colección: Calita
Idioma: Castellano
Páginas: 28
Encuadernación: Cartoné
Formato del libro: 17,5 × 22 cm
Contenido: Libro + figura del Hada de los Volcanes
Año de publicación: 2022
EAN / ISBN: 9788417766467
Materias
- Álbum ilustrado
- Rabia
- Enfado
- Rabietas
- Educación emocional
- Regulación emocional
- Respiración consciente
- Frustración
- Autoconocimiento
- Emociones
- Libro con figura

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